| RUTA
POR EL CENTRO HISTÓRICO DE MONTILLA |
Partiendo
de la Oficina de Turismo situada en la Casa del Inca
(siglo XVI), también punto informativo del Legado Andalusí, visitaremos
el despacho del Inca Garcilaso, contemplaremos sus obras y recorreremos esta casa
recreándonos en su maravilloso patio.
Tras la visita a la Casa del Inca, y tan sólo unas calles
más abajo, nos encontramos la que fue Casa
de San Juan de Ávila (siglo XVI), patrono del clero español.
En ella visitaremos la habitación del maestro, las reliquias de Santa Teresa
de Jesús o su patio.
Continuando el recorrido llegamos al Convento
de Santa Clara (siglo XVI), que es una de las joyas más valiosas del
patrimonio artístico montillano. En él admiraremos su retablo barroco,
el artesonado mudéjar, los coros alto y bajo y su portada plateresca.
Junto al convento se sitúa el Palacio
de los Duques de Medinaceli (siglo XVI) que actualmente no se encuentra abierto
al público.
Tras la visita del Palacio, llegamos a la Iglesia Mayor de
Montilla, la Parroquia de Santiago
(siglos XV-XVIII) con su majestuosa torre-campanario y en la que contemplaremos
la Capilla de Nuestra Señora del Rosario, el Cristo de Zacatecas, la pila
bautismal donde se bautizó el santo de la ciudad San
Francisco Solano o la recién restaurada Capilla de San Juan Bautista.
Esta Parroquia se encuentra enclavada en el Barrio de la Escuchuela
en el que realizaremos una visita a sus típicas calles, su balcón
con vistas a la campiña cordobesa y algún que otro rincón
de este barrio montillano.
También
próximo a la Parroquia de Santiago se encuentra el Castillo
de Montilla, futura sede del Museo del Vino de Andalucía, en cuyo
recinto se han encontrado restos arqueológicos correspondientes a la época
íbera.
Después de visitar el Castillo llegamos al Museo
Histórico Local, situado en la Casa de la Cultura, donde podremos
admirar sus piezas en alguna de las cuatro salas de exposición que se pueden
visitar.
Junto a la Casa de la Cultura se encuentra la Casa
de las Camachas, casa de las que fueran "brujas" montillanas. La
Camacha, la Cañizares y la Montiela habitaron este inmueble y fueron acusadas
de hechicería e "invocadoras de demonios" por el Tribunal del
Santo Oficio.
Continuando la visita llegamos a la Calle Diego de Alvear,
en la que encontramos la casa que fue habitada por el Conde
de la Cortina.
Más abajo, en la Calle San Fernando, visitaremos la
Casa de las Aguas, futura sede del
Museo Garnelo, de gran belleza arquitectónica
y cuyo interior nos trasladará por un viaje en el tiempo.
Tras la visita del futuro Museo Garnelo llegamos a la Iglesia
de la Encarnación, situada en la Calle Corredera, eje central de
la ciudad. En ella contemplaremos su retablo, la urna con las cenizas de San
Juan de Ávila, entre otras maravillas escultóricas.
Llegamos
al Ayuntamiento de la ciudad,
del que destacamos su portada, patio interior y escalinata principal.
Próxima al Ayuntamiento se encuentra la que fuera casa
del patrono de Montilla, la Parroquia de San Francisco
Solano, con su atrio de entrada, su retablo y las imágenes de los
patronos de la ciudad, la Virgen de la Aurora y San
Francisco Solano.
Y por último visitaremos la Plaza de la Rosa, en el
centro de la ciudad, donde se erige el Teatro
Garnelo, emblema cultural de la ciudad, el edificio de La
Tercia, la Ermita de la Rosa, o el edifico
de los azulejos
Se puede completar la visita recorriendo otras ermitas de la
ciudad como la Ermita del Santico, la Ermita de Belén o la de San José.
Visita
al campo, donde conoceremos muy de cerca los viñedos de Montilla, las labores
agrícolas que se realizan en ellos, la vendimia, los nuevos métodos
de plantación, como son las uvas tintas o las viñas en espaldera,
que mostrarán al visitante la realidad de esta comarca vitivinícola.
Visita a los lagares (Saavedra, Los Raigones, Cañada
Navarro) para conocer el proceso de elaboración del vino: molturación
de la uva, prensado, fermentación de las tinajas repletas de mosto.
Visita al molino de aceite, para conocer todo el proceso de
la extracción del aceite, incluyendo visitas a los olivares de la zona.
Aquí realizaremos el tradicional desayuno molinero.
Visita a una tonelería, tan importantes en el proceso
de crianza del vino, ya que allí se fabrican los barriles donde descansarán
los caldos de nuestra Montilla.
Visita a una bodega, auténticas catedrales del vino,
donde admiraremos sus inmensas naves de botas, el embotellado, las tinajas, donde
podremos degustar y admirar las excelencias de este producto tan singular como
es el vino de Montilla, único en el mundo entero.
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